
Me preguntaron ¿cuándo has rezado el Rosario con más fuerza y devoción? Y respondí: siempre lo hago con devoción y es el Espíritu Santo quien en momentos me regala más plenitud o vivencia más profunda, porque no se puede negar que en algunas situaciones se está más tenso o preocupado y eso hace que se desvíe un poco del querer al rezar el Santo Rosario meditando los Misterios. No todo es perfecto, nuestra vida cotidiana es complicada.
Es que el Rosario lo podemos rezar en cualquier momento y lugar, inclusive cuando se visita a una amiga se le invita a rezarlo. Sabemos que estamos haciendo oración de la forma más sencilla que tenemos y que no nos ocupa espacios tan radicales, porqueque amamos rezar el rosarioy es una manera en que la Trinidad permanece en mi, con mi pobreza y debilidad propia de mi humanidad y me me entiende porque soy producto de su Creación.
Yo, desde niña aprendí a rezarlo, claro, todas las tardes en el colegio, a las 2 era capilla y Santo Rosario y siempre me sentí muy amada por el Señor. Cuando tenía 18 años, murió mi madre y la Virgen vino en mi ayuda, me rescató de la tristeza, y de su mano me sentí fuerte. Muy decidida en el novenario, dije: «yo hago los rezos» y mi devoción fue creciendo y me sentí segura con el Rosario. Fui rescatada nuevamente por mi Madre María y mi manera de decirle cuánto la amo es rezando el SANTO ROSARIO segura de que ella me lleva hasta Jesús.
Jolanda Jaimes – (Fraternidad laical dominicana- «Beato Jordán de Sajonia» – Rubio)
