
Conoce un poco más de las virtudes heroicas de nuestros Santos Venezolanos a través de este diálogo inspirado por el Espíritu Santo
En el marco de este acontecimiento sin precedentes para nuestro Pais como lo es la canonización de nuestros primeros Santos Venezolanos, la emoción y el orgullo han hecho que el Espíritu Santo, inspire la elaboración de «Un Diálogo entre dos Santos» desde el mismo día que fue anunciada la fecha de canonizacion, el pasado 7 de Abril.
«En una mañana como todas las que transcurren en el Cielo, caminaba José Gregorio por los hermosos y extensos pasillos de la casa del Padre, mientras reflexionaba sereno y tranquilo, levanta su mirada por un momento y observa que a lo lejos se acerca una figura rodeada de una luz blanca y brillante que al detallarla se da cuenta que se trata de la Madre Carmen Rendiles, también llamada a los altares y que él conocía perfectamente.
Ambos Santos se saludan respetuosamente, reflejándose en sus rostros la alegría de este encuentro y comienzan entonces, un diálogo entre ellos:
José Gregorio: ¡Madre Carmen! que alegría encontrarla en la casa del Padre
Madre Carmen: ¡Doctor! que gusto y que bendición saber que ya se encuentra entre los Santos de la Iglesia Triunfante, nadie merece más este privilegio que usted, ¡Que alegría siento!
José Gregorio:
Nada de eso madre, yo sólo hice en la tierra la voluntad de mi Padre, lo que me correspondía como cristiano bautizado y como hijo de Dios.
Madre Carmen:
Es verdad, debo reconocer que tiene usted razón, todos estamos llamados a imitar la perfección de Dios, a seguir las huellas de Cristo y hacer su voluntad, siendo obedientes.
Jose Gregorio:
Y amar al prójimo madre, amar al prójimo, que de eso usted sabe mucho, durante toda su vida, a pesar de sus padecimientos físicos, nunca paro de trabajar por construir el reino de Dios en la tierra, es decir, amaba tanto a las personas que quiso que todos los que la rodeaban conocieran también a Cristo como lo conocía usted. Luchó hasta el cansancio por mantener la congregación de las «Siervas de Jesús» en Venezuela, fundó casas, conventos y colegios de formación en todo el país, que hoy en día continúan dando frutos, pero además, lo más importante es que siempre sirvió con alegría, amor y bondad.
Madre Carmen:
No Doctor, ¡Bondad! bondad, fue lo que usted practicó toda su vida, nadie le ganaba en generosidad y amor al prójimo, su persona si que supo imitar a Jesús, e imitar a los Santos. Desde su profesión como médico, se desbordó apasionadamente en la atención a los pobres y más necesitados, sin discriminar a nadie, por eso se ganó el merecido título «médico de los pobres» y aún hoy sigue sanando y curando enfermos.
José Gregorio:
Bueno madre, lo importante es que por la gracia de Dios nuestras acciones han ayudado a formar un lazo de fé con el pueblo Venezolano.
Madre Carmen:
Ciertamente, mi consagración fue por amor y en cada acción, busque reflejar a «Cristo Vivo» y darlo a conocer educando y formando espiritualmente para cultivar almas para el Señor.
Jose Gregorio:
Curar era mi vocación, pero sabía que era Dios quien sanaba a través de mis manos, servir a los pobres y necesitados era mi mayor gozo. Como médico descubrí que sanar el cuerpo y el espíritu es un acto de fé y esa misma fé me ayudaba cada día a llevar a cabo mi misión.
Ambos Santos se arrodillan en Oración por Venezuela y le piden al Creador:
Madre Carmen:
¡Padre Amado! «Que nuestras vidas sean un recordatorio de que el amor y la fé pueden transformar al mundo»
Jose Gregorio:
¡Señor! » te pedimos, que desde el Cielo podamos seguir cuidando y guiando a nuestro amado pueblo Venezolano»
Ambos Santos con las manos levantadas dicen al mismo tiempo, Amén.
PD
Finalmente, les invitamos a profundizar más sobre la vida y las cualidades de estos Santos Venezolanos, divulguemos sus obras que son ejemplo y que además nos recuerdan que la Santidad está al alcance de todos.
Luz Aciela González OP
