Nosotros, los dominicos, celebramos el 8 de mayo la fiesta del patrocinio de la Virgen María sobre nuestra Orden de Predicadores. En este día, reconocemos a María como madre y guía espiritual, quien intercede por nosotros en la misión de predicar y difundir el Evangelio. Este momento es una oportunidad para renovar nuestro compromiso con su legado y seguir su ejemplo de fe y dedicación.
A través de diversas actividades litúrgicas y oraciones, honramos su papel fundamental en nuestras vidas y en nuestra vocación.

